miércoles, 26 de septiembre de 2012

COMO COLOCAR PESTAÑAS A LAS MUÑECAS


Primero debes elegir las pestañas. Existen tiras largas de pestañas muy cortas que se cortan a la medida que necesites.

La opción que puede ser más sencilla es adaptar unas pestañas de persona a la medida de una muñeca. Utilizando este sistema deberás ser bastante hábil al cortar el largo de las pestañas para que su aspecto final quede realista. No queremos unas pestañas que parezcan un flequillo mal cortado, verdad? Generalmente de una pestaña de persona, sacarás para hacer dos de una muñeca.
Contrario a lo que pueda parecer, las pestañas de los humanos no empiezan en un extremo del ojo y terminan en el otro. Para un efecto realista, coloca las pestañas siguiendo este diagrama.



Poner unas pestañas es muy sencillo. Normalmente las pestañas comerciales llevan ya un poco de adhesivo que te facilitará colocarlas. Aplica pegamento con la punta de un palillo por la parte inferior del parpado y coloca las pestañas ayudándote de unas pinzas si es necesario.


Las pestañas de Blythe se colocan dentro de la ranura del parpado como explicaremos más adelante en otra entrada.

lunes, 17 de septiembre de 2012

COMO ABRIR LA CABEZA DE UNA BLYTHE


Muchos de quienes ahora customizamos con alegría muñecas Blythe. La primera vez que tuvimos una de ellas en nuestras manos las dejamos dentro de la caja largo tiempo después de recibirla, a veces días; les colocamos delicadamente un mechoncito que se le descolocaba a un lado de la cara, y mirábamos en la red esas obras de arte Blythe customizadas.

Y llegó ese momento en que decidimos que necesariamente teníamos que abrirle la cabeza. Así de cruento. Nuestra preciosidad de muñequita con los tornillos por aquí y por allá mientras empujamos con el destornillador un mecanismo que no quiere salir de ninguna manera y cruje sospechosamente.

Que nadie se asuste! Es totalmente normal. Y aquí dejamos unos trucos para que este primer paso sea lo más fácil posible.

1- Quitar los tornillos: Es evidente que hay que retirar los tornillos que sujetan la cabeza por detrás pero es más importante saber que en la zona de la frente en el interior de la cabeza, hay otro tornillo que habrá que quitar en el paso 3.

2- Abrir la cabeza. Hay que hacer fuerza. Para facilitar un poco la tarea presiona de la zona de las orejas. En este momento es cuando hay que tener presente el tornillo de la frente. Una vez que hayas abierto la cabeza casi completamente verás que en la frente no se suelta, si lo fuerzas, se partirá el plástico.

3- Suelta el tornillo de la frente.

4-No pierdas los tornillos. Ahora que tienes la cabeza abierta verás que no todos los tornillos son iguales. Coloca cada uno en su agujero y guardalos así mientras haces la customización, así no se perderán.
5- Desmonta sólo lo imprescindible. Aparte de los mencionados, los otros tornillos o mecanismos los tocaremos dependiendo de lo que queramos conseguir: ojos cerrados (sleep eyes), mirada centrada (gaze correction), cambio de pelo (reroot)…

miércoles, 5 de septiembre de 2012

COMO MEDIR LA CABEZA DE UNA MUÑECA PARA ELEGIR SU PELUCA


Tradicionalmente la forma para medir la cabeza de una muñeca para encontrar la talla adecuada de peluca es la siguiente.

Consiste en medir la circunferencia de la cabeza rodeando con el metro la cabeza de la muñeca de tal forma que pase por la frente y por encima de las orejas tal y como se muestra en la foto siguiente.

Lo habitual es encontrar las tallas de pelucas en pulgadas, de manera que tendremos que convertir la medida de nuestro metro en pulgadas si no disponemos de un metro directamente en pulgadas.

Si la medida resulta ser un número con decimales como por ejemplo 9,5 tendremos que elegir la talla inmediatamente superior, en este caso, la talla 10. 

Este sistema puede seguirse para muñecas de porcelana y muñecas modernas BJD pero no sirve para muñecas Pullip o Blythe. Estos modelos de muñecas tienen una distribución del pelo y una forma de la cabeza muy peculiar que hace necesario utilizar pelucas exclusivas para ellas.

lunes, 27 de agosto de 2012

LA VERDAD SOBRE EL ECCE HOMO DE BORJA


Como historiadores del arte, y particularmente como artistas aragoneses, no hemos podido permanecer impasibles ante la noticia de la semana: La supuesta mala restauración de una obra maestra española por una anciana y cuya repercusión ha causado miles de visitas al santuario que la contiene.

¿Qué hay de verdad de esta noticia? Bueno en este artículo os desvelamos la verdad sobre la historia del  Ecce Homo de Elías García Martínez o quiza deberíamos decir del Ecce Homo de Cecília Gimenez.

Como salta la noticia

Para empezar nos preguntamos: ¿quien ha lanzado esta noticia  a la web? ¿Quién se dio cuenta de que alguien había retocado una pintura de 50cmx30cm en un pequeño pueblo de Zaragoza? 
La noticia salió por primera vez en el Blog del centro de estudios Borjanos, vinculado con la prestigiosa Institución Fernando El Católico. Este blog, ya había hecho algún estudio anterior sobre la obra y en su artículo no daba demasiados datos sobre lo ocurrido, simplemente comentaba el resultado final.

Pero, ¿cómo se llegó a tal repercusión internacional? 
Lo cierto es que el descubrimiento coincidió con una visita de periodistas del Heraldo de Aragón a Borja quienes acudían allí por otros motivos pero que se hicieron eco de esta noticia. Una vez colocado un titular tan llamativo en un periódico de gran tirada, la información corrió como la pólvora.

El juego del teléfono roto

Conforme la noticia se extiende por las redes y prensa, los datos se van distorsionando y a ojos del mundo una anciana ha destrozado una obra maestra española mientras el Santuario se colapsa por turistas para visitar la obra arruinada.

Ya se dice que siempre hay que estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Tal como había ocurrido con la oportuna visita de los periodistas del Heraldo, surge otra nueva coincidencia: el día 24 se celebran las fiestas locales del pueblo. Muchos ciudadanos suben como es tradición al Santuario y aprovechan para tomarse unas fotos con la nueva celebridad. La noticia vuelve a saltar: miles de turistas visitan el Ecce Homo!

El acontecimiento en sí ha sido como un juego del teléfono roto. Pero, ¿que parte hay de verdad en la historia?

Importancia de la obra original

¿Es el Ecce Homo de  Elías García Martínez una obra maestra? No. La obra ni siquiera es Obra Catalogada por el Gobierno de Aragón.  Sí es cierto, que el pintor aragonés es el padre de otros dos pintores Julio y Honorio García Condoy , más conocidos que el autor del Ecce Homo  y en ese sentido, además de la propia antigüedad de la obra, podría valorarse quizá más por su valor histórico que artístico. 

En cualquier caso, ¿es justificable pintar sobre una obra del S.XIX sólo por el hecho de no ser una obra maestra? No. ¿Puede considerarse una restauración? Definitivamente no. 

Lo curioso es que el asunto se ha centrado en todos los medios en el espantoso rostro final. Que dicho sea de paso, la autora ha aclarado en varias ocasiones que estaba sin terminar. Mientras tanto los medios insisten en repetir lo mismo una y otra vez.

Tapar una obra completamente como si de algo nuevo se tratara, independientemente de quién lo haga y de cómo resulte, va contra las normas de restauración actual en la que se pretende mantener lo mejor posible la obra original y se debe definir claramente aquellas partes que sea necesario completar para que sea posible la lectura del cuadro.

Nuestra versión y reflexión

No vamos a caer en culpar a la bienintencionada Señora Cecilia, con sus 81 años, ajena sin duda y sin culpa a las teorías y técnicas de restauración del siglo XXI. Pero sí vamos a reflexionar sobre quién supervisa este tipo de encargos, ya que es conocido en el pueblo que a esta persona se le encargaron tiempo atrás los arreglos de otras pinturas del Convento de las clarisas (Sta. Clara) en Borja.

Tampoco queremos ponernos trascendentales en un blog de ocio como el nuestro y con una noticia que por otra parte ha divertido un mucha parte de la población cansada de escuchar calamidades un noticiario detrás de otro. Y como somos artistas no lo hemos podido evitar y hemos sucumbido a la tentación. 

Aquí os dejamos nuestra propia versión “muñequil” del Ecce Homo.